El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —Pues, y nada más. ¡Como que no le van a arrastrar por las calles de Aranjuez, como al gigantón de Pascua florida!…
—¡Qué abominaciones salen por esa boca, Dios de Israel!
Santurrias tan pronto ahuecaba la voz para cantar gravemente un trozo de la misa o del oficio de difuntos, como la atiplaba entonando con grotescos gestos una seguidilla. Luego imitaba el son de las campanas, y hasta llegó en su irrespetuoso desparpajo, a remedar la voz gangosa de mi amigo, el cual todo turbado variaba de color a cada instante, sin poder sobreponerse a las zumbas de su miserable subalterno.
—Pero en resumen —dijo al fin— ¿qué es lo que mi señor sacristán espera? ¿Cuenta, sin duda, con ordenarse de menores para que le hagan cardenal subdiácono?
—Allá veremos, Sr. D. Celestino —contestó el bufón—. Esta noche o mañana veremos lo que hace Santurrias. No tema nada mi curita; que ya le pondremos en salvo.
Tuba mirum spargens sonum
per sepulchra rigionum
coget omnes ante thronum.
Esta sí que es tira, tirana:
ojo alerta, cuidado, señores,
que aunque tengan las caras de plata