Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Mucho influyó en mi determinación de visitar la tierra de María Santísima la amistad que contraje con un mozo de mi edad, poco más, llamado Andrés Marijuán, aragonés, de Almunia de doña Godina, el cual era servidor de una señora condesa, poseedora de tierras en Aragón y en Andalucía, y había sido requerido por su ama para el servicio de la casa y haciendas de Bailén, donde aquella dama residía. El genio franco y alegre de Marijuán casaba tan bien con el mío que pronto fuimos amigos, y del trato amistoso pasamos al de hermanos. Nuestra pobreza nos eximía de los engorrosos preliminares de llenar baúles y prevenir las mil futesas que ha de llevar consigo el perfecto viajante. Dinero había muy poco y era todo de Marijuán, más él lo aplicaba generosamente a mis necesidades como a las suyas, y yo tan contento. A pesar de la desigualdad de bolsillos no éramos amo y criado, sino dos amos que recíprocamente nos mandábamos y nos servíamos. En tal disposición emprendimos la marcha en un día que no sé si era de los últimos de mayo o de los primeros de junio.