Episodios nacionales para ninos

Episodios nacionales para ninos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y, por último, no quiero dejar en la obscuridad al ayo del joven don Diego. Llamábanle comúnmente don Paco, y era un varón de gran sencillez y moderación en sus costumbres, aunque algo pedante. Estaba él convencido de que sabía latín y citaba a veces los autores más célebres, aplicándoles lo que estos desgraciados no pensaron nunca en decir. También se preciaba de enseñar a sus discípulos acertadamente la historia antigua y moderna. Creíase muy fuerte en la vida de Alejandro el Grande y además poseía en altísimo grado un arte que no a todos los mortales es dado cultivar con regular acierto. Era un consumado pendolista, que pudiera competir con esos colosos de la caligrafía, Torio, el Sublime, y Palomares, el Divino, y hasta con el moderno Iturzaeta; habilidad que en parte había transmitido a don Diego y a las niñas, cuyas planas llenaban de admiración al señor obispo de Guadix cuando iba a pasar unos días en la casa. El instruido y excelente preceptor temblaba de miedo delante de la condesa cuando ésta le achacaba las faltas del niño. Vestía de negro, siempre en traje ceremonioso, aunque no nuevo, usando asimismo peluca blanca, rematada en descomunal bolsa. A mí me trataba con gran dulzura, porque la hospitalidad —decía— fue don particular de los pueblos antiguos y debe ser practicada por los presentes para enseñanza de los venideros.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker