Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Para que el éxito fuera completo y redondo, trataba la condesa de dignificar al hijo casadero, sacándole de su infantil simplicidad y haciéndole galán y caballero de arrestos varoniles. Cuando vio cómo cundía el fuego de la guerra y supo que Andalucía preparaba un grande ejército al mando de Castaños tomó una resolución dolorosa para su corazón de madre, pero muy en armonía con sus deberes de jefe de una familia ilustre. Una mañana de los últimos días de mayo tomó asiento con desusada solemnidad en el sitial de honor de un estrado, hizo que las niñas se sentaran en taburetes bajos a un lado y otro, a don Pedro le puso a su derecha, en pie, como canciller o guarda-sellos de la casa, mandó a don Diego que, frente a ella, se colocara con toda compostura y rigidez y le echó este entonado discurso, que debo a la buena memoria del preceptor: