Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Mientras llegaba el momento inicial del drama, lejos de nosotros y en los flancos del ejército imperial, mil dramáticas peripecias encolerizaban al enemigo. Las columnas de guerrilleros, mandadas por don Juan de la Cruz, el conde de Valdecañas y el clérigo Argote, se habían desparramado como enjambre mortífero por los pueblos y caseríos que dominaba el cuartel general francés en las primeras estribaciones de la sierra, al norte de Andújar. De tal modo perseguían aquellos ardorosos paisanos a los franceses, y con tanta rapidez se dispersaban para evitar ser atacados, que a los invasores les era de todo punto imposible estar tranquilos un solo momento. El poderoso gigante sacudía de una manotada aquellos moscones venenosos, pero éstos volvían a zumbar en derredor suyo, le molestaban con sus terribles picaduras y huían incólumes, sin temer la espada ni el cañón, pues estas armas no se han hecho para mosquitos.