Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Los franceses no tardaron en intentar la adquisición del puente perdido. Su primer ataque fue débil, pero el segundo violentísimo. Oí contar, en la tarde de aquel mismo día, a un soldado de los tiradores de Utrera, presente en aquel lance, que los franceses, en su mayor parte militares viejos, cargaron a la bayoneta con furia sublime, que producía en los nuestros, además del desastre físico, una gran inferioridad moral. Me dijo que se espantaron, que en un momento viéronse pequeños, mientras que los franceses se agrandaban, presentándose como una falange de millones de hombres; que los vivas al emperador y los gritos de cólera eran tan furiosamente pronunciados que parecían matar también por el solo efecto del sonido, y que, últimamente, sintiendo los de acá desfallecer su entusiasmo y al mismo tiempo un repentino, invencible cariño a la vida, abandonaron aquel puente mezquino, ardientemente disputado por dos naciones, y que al fin quedó por Francia. El efecto moral de esta pérdida fue muy notable entre nosotros. Advirtióse claramente en todo el ejército como un estremecimiento de inquietud que, partiendo de aquel gran corazón de diez y ocho mil corazones, se transmitía al tembloroso fusil, asido por la indecisa mano.