Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos En los primeros momentos nos visitó el capitán general, con otras muchas personas distinguidas, tales como don Mariano Cereso, el cura Sas, el general O’Neilly, San Genis y don Pedro Ric. También estuvo allà el bravo, generoso y campechano don José Montoria, que abrazó a su hijo, diciéndole: «Hoy es dÃa de vencer o morir. Nos veremos en el Cielo».
A un mismo tiempo, y con igual furia, atacaban los franceses el Reducto del Pilar y el FortÃn de San José. Éste, aunque ofrecÃa un aspecto más formidable, habÃa de resistir menos, por estar construido al amparo de un vasto edificio, que la artillerÃa enemiga convertÃa paulatinamente en ruinas. Desplomándose de rato en rato pedazos de paredón, muchos defensores morÃan aplastados. Nosotros estábamos mejor: sobre nuestras cabezas no tenÃamos más que cielo, y si ningún techo nos guarecÃa de las bombas tampoco se nos venÃan encima masas de piedra y ladrillo.
Nosotros habÃamos tenido buen número de muertos y muchos heridos. Estos eran, al punto, llevados a la ciudad por los frailes y las mujeres, pero aquéllos aún prestaban el último servicio con sus frÃos cuerpos, porque estoicamente los arrojábamos a la única brecha que habÃa logrado abrirnos el cañón francés y que tapábamos con sacos de lana y tierra.