Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Desplomóse al caer de la tarde el techo por la parte oriental del convento. El tercer piso, que estaba muy quebrantado, no pudo resistir el peso y cayó sobre el segundo. Éste, aún más endeble, dejóse ir sobre el principal, y el principal, incapaz por sí solo de resistir encima todo el edificio, hundióse sobre el claustro, sepultando centenares de hombres. Parecía natural que los demás se acobardaran con esta catástrofe; pero no fue así. Los franceses dominaron una parte del claustro, pero nada más, y para apoderarse de la otra necesitaban franquearse camino por entre los escombros. Mientras lo hicieron, los de Huesca, que aún existían, fijaban su alojamiento en la escalera y agujereaban el piso alto para arrojar granadas de mano contra los sitiadores.
Entre tanto, nuevas tropas imperiales logran penetrar por la iglesia, ábrense paso hasta el claustro alto y atacan a los voluntarios indomables. Con la algaraza de este encuentro, anímanse los de abajo, redoblan sus esfuerzos y sacrificando multitud de hombres consiguen llegar a la escalera. Los voluntarios se encuentran entre dos fuegos; corren buscando un lugar estratégico que les permita defenderse con alguna ventaja, y son cazados a lo largo de las crujías. El último tiro fue señal de que había caído el último hombre. Muy pocos lograron salir por un portillo que habían abierto a la calle del Palomar. De este modo, el convento de las Mónicas pasó a poder de Francia.