Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Por orden del general Saint-March abandonamos San Agustín, cuya defensa era ya humanamente imposible. Cuando pasábamos por la calle del mismo nombre, paralela a la del Palomar, vimos que desde la torre de la iglesia arrojaban granadas de mano sobre los franceses, establecidos en la plazoleta inmediata a la última de aquellas dos vías. ¿Quién lanzaba aquellos proyectiles desde la torre? Para decirlo brevemente y con más elocuencia, abramos la Historia y leamos. «En la torre se habían situado y pertrechado siete u ocho paisanos con víveres y municiones para hostigar al enemigo, y subsistieron verificándolo por unos días sin querer rendirse».
Allí estaba el insigne Pirli. ¡Oh, Pirli! Más feliz que el tío Garcés, tú ocupas un lugar en la Historia.
Incorporados al batallón de Extremadura, se nos llevó por la calle del Palomar hasta la plaza de la Magdalena. Como nos habían dicho, el enemigo procuraba extenderse por la calle de Pabostre para apoderarse de Puerta Quemada, punto importantísimo que le permitía enfilar con su artillería la calle del mismo nombre hasta la plaza de la Magdalena; y como la posesión de San Agustín y las Mónicas les permitía amenazar aquel punto céntrico por el fácil tránsito de la calle de Palomar, ya se conceptuaban dueños del barrio.