Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Efectivamente, la vanguardia se convirtió en retaguardia, y la escuadra de reserva, que era la mejor, según oí decir, quedó a la cola. Como el viento era flojo, los barcos de diversa andadura y la tripulación poco diestra, la nueva línea no pudo formarse ni con rapidez ni con precisión. Observando las maniobras de los barcos más cercanos, Medio-Hombre decía:
«La línea es más larga que el camino de Santiago. Si el Señorito la corta, adiós, mi bandera: perderíamos hasta el modo de comer, manque los pelos se nos hicieran cañones. Señores, nos van a dar julepe por el centro. ¿Cómo pueden venir a ayudarnos el “Nepomuceno” y el “Bahama”, que están a la cola, ni el “Neptuno” ni el “Rayo”, que están a la cabeza? Además estamos a sotavento y los “casacones” pueden atacarnos por donde les dé la gana… Dios nos saque en bien y nos libre de franceses por siempre jamás, amén, Jesús». El sol avanzaba hacia el cénit y el enemigo estaba ya encima.
Se me había olvidado mencionar una operación preliminar, en la cual tomé parte. Después del zafarrancho, preparado ya todo lo concerniente al servicio de piezas y lo relativo a maniobras, oí que dijeron:
—La arena, extender la arena.