Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Mientras esto decíamos, expresándonos uno y otro con bastante exaltación, Josefina fijaba en nosotros los ojos sorprendida y aterrada. Advirtiólo su padre, y volviéndose a ella la tranquilizó con ademanes y sonrisas cariñosas, diciéndome:
—La pobrecita ha comprendido que estamos hablando de la guerra. Esto le causa un terror extraordinario[23].
Y cogiendo la pluma escribió:
«Hija mía, no tengas miedo. Hablábamos de las bandadas de palomas que vio ayer Andrés en Pedret. Dice que mató todas las que quiso, y que te traerá un par esta tarde. No, no temas, hija mía, no habrá más sitios en Gerona. Hemos hecho paces con la Francia. Veremos si mañana puedes salir a dar un paseo por Mercadal. Iremos a Castellá la semana que entra. ¡Dice nostramo Mansió que están los rosales tan cargados de rosas…! ¿Pues, y los cerezos? Este año habrá tanta cereza que no sabremos qué hacer de ella».
Luego que esto escribió volvióse a mí el señor don Pablo, y procurando disimular su aflicción, me dijo: