Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Por la noche, cuando volvà a mi alojamiento después de hacer la guardia en la Torre Gironella, Siseta, contestando a mi pesimismo con apreciaciones festivas y lisonjeras, se dejó decir que los franceses no se atreverÃan a poner cerco a la plaza.
—¡Qué se han de atrever! —exclamé yo con risueña ironÃa—. Nos tienen mucho miedo. Sube mañana conmigo a la Torre Gironella y verás los mosquitos que andan en el horizonte, allá por Levante y MediodÃa. Franceses en San-Medir, Montagut y Costa Roja; franceses en San Miguel y en los Angeles, y, por variar, franceses en Montelibi, Pau y el llano de Salt. Ya verás, prenda mÃa. Aquà somos seis mil quinientos hombres que no bastan para empezar, y tenemos unas murallitas…, ¡qué obras, válgame Dios! Da miedo verlas. Figúrate que cuando los lagartos corren entre las piedras éstas se mueven y dan unas con otras. No se puede hablar recio junto a ellas, porque con el estremecimiento del sonido se caen.
La señora Sumta (Asunción), ama de gobierno de don Pablo Nomdedéu, que solÃa bajar a damos conversación en sus ratos de ocio, metió su hocico en nuestro diálogo diciendo: