Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —No, Andresillo, no digo eso —replicó la matrona—. Lo que digo es que sin presencia no se puede mandar. Considera tú: cuando una ve a doña Lucía Fitz-Gérard, coronela del Batallón de Santa Bárbara; cuando una ve aquellas carnes, aquel andar imponente, dan ganas de correr tras ella a matar franceses.
La señora Sumta era una tarasca formidable. Su hombruno temperamento la llamaba al terreno de la gloria militar. No tardó en alistarse en el batallón mandado por doña Lucía, y había que verla por las calles y aún en las murallas, armada de fusil con marcial donaire, y actividad oficiosa, metiendo sus narices en el peligro, en la gloria misma. ¡Qué mujeres!
El 13 de junio, si no estoy trascordado, rompieron los franceses el fuego contra la plaza, después de intimar la rendición por medio de un parlamentario. Estaba yo en la Torre de San Narciso, junto al barranco de Galligáns, y oí la contestación de don Mariano, el cual dijo que recibiría a metrallazos a todo francés que en adelante volviese con embajadas.