Episodios nacionales para ninos

Episodios nacionales para ninos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Venía la noche; iba obscureciéndose lentamente el paisaje. Los desparramados grupos del ejército napoleónico, rayas fugaces que serpenteaban en el suelo a lo lejos, se desvanecían absorbidos por la tierra y los bosques, entre la triste música de los roncos tambores. Estos y la algaraza cercana y el ruido del cañón, que aún cantaba las últimas lúgubres estrofas del poema, producían un estrépito loco que desvanecía el cerebro. El soldado veía llegada la ocasión de las proezas individuales, para lo cual no se necesita de los jefes. Todo estaba ya reducido a ver quién mataba más enemigos en fuga, quién cogía más prisioneros, quién podía echar la zarpa a un general, quién lograba poner la mano en una de aquellas veneradas águilas que se habían pavoneado orgullosas por toda Europa, desde Berlín hasta Lisboa.

El rugido que atronó los espacios cuando el vencedor, lleno de ira y sediento de venganza, se precipitó sobre el vencido para ahogarle, no es susceptible de descripción. Ciegos y locos, nos arrojábamos dentro de aquel volcán de rabia. Nos confundíamos con ellos: unos eran desarmados, otros tendían a sus pies al atrevido que intentaba cogerles prisioneros; cuál moría matando, cuál se dejaba atrapar estoicamente.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker