Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Aquí terminó Malespina, el cual fue escuchado con viva atención durante el relato. Por lo que oí pude comprender que a bordo de cada navío había ocurrido una tragedia tan espantosa como la que yo mismo presencié, y dije para mí: «¡Cuánto desastre, Santo Dios, causado por las torpezas de un solo hombre!». Y aunque yo era entonces un chiquillo recuerdo que pensé lo siguiente: «Un hombre tonto no es capaz de hacer, en ningún momento de su vida, los disparates que hacen a veces las naciones, dirigidas por centenares de hombres de talento».