Fortunata y Jacinta
Fortunata y Jacinta —Eulalia Muñoz, un décimo: veinticinco mil reales. Benignita, medio décimo: doce mil quinientos reales. Federico Ruiz, dos duros: cinco mil reales. Ahora viene toda la morralla. Deogracias, Rafaela y Blas han jugado diez reales cada uno. Les tocan mil doscientos cincuenta.
—El carbonero, ¿a ver el carbonero? —dijo Barbarita que se interesaba por los jugadores de la última escala lotérica.
—El carbonero echó diez reales; Juana, nuestra insigne cocinera, veinte, el carnicero quince… A ver, a ver: Pepa la pincha cinco reales, y su hermana otros cinco. A éstas les tocan seiscientos cincuenta reales.
—¡Qué miseria!
—Hija, no lo digo yo, lo dice la aritmética.