Fortunata y Jacinta

Fortunata y Jacinta

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Se parece? —preguntó Jacinta no pudiendo expresarse bien, porque se le caía la baba, como vulgarmente se dice.

—¡Que si se parece! —observó Barbarita tragándole con los ojos—. Clavado, hija, clavado… ¿Pero qué duda tiene? Me parece que estoy mirando a Juan cuando tenía cuatro años.

Jacinta se echó a llorar.

—Y por lo que hace a esa fantasmona… —agregó la señora examinando más las facciones del chico—, bien se le conoce en este espejo que es guapa… Es una perfección este niño.

Y vuelta a abrazarle y a darle besos.

—Pues nada, hija —añadió después con resolución—, a casa con él.

Jacinta no deseaba otra cosa. Pero Barbarita corrigió al instante su propia espontaneidad, diciendo:

—No…, no nos precipitemos. Hay que hablar antes a tu marido. Esta noche sin falta se lo dices tú, y yo me encargo de volver a tantear a Baldomero… Si es clavado, pero clavado…

—¡Y usted que dudaba!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker