La Batalla de los Arapiles
La Batalla de los Arapiles
EJADME descansar un instante y luego contestaré a las preguntas que se me dirigen. Yo no recobré el sentido en un momento, sino que fui entrando poco a poco en la misteriosa claridad del conocer; fui renaciendo poco a poco con percepciones vagas; fui recobrando el uso de algunos sentidos y había dentro de mí una especie de aurora; pero muy lenta, sumamente lenta y penosa. Me dolía la nueva vida, me mortificaba como mortifica al ciego la luz que en mucho tiempo no ha visto. Pero todo era turbación. Veía algunos objetos y no sabía lo que eran; oía voces y tampoco sabía lo que eran. Parecía haber perdido completamente la memoria.
