Misericordia
Misericordia —Pues si eso es tan fácil, ¿por qué no lo hacen otros? ¿O es que tú solo tienes el secreto? ¡El secreto tú solo! Amos, cuéntaselo al Nuncio, que aquí no nos tragamos esas papas… Yo no te digo que no sea posible… y si supiera yo hacer la prueba, la haría, con mil pares… Vuélveme a decir la receta de lo que ha de comprar una sin hablar….