Tristana
Tristana »Pues verás: haciendo un gran esfuerzo, me ha puesto profesor de inglés, digo, profesora, aunque más bien la creerías del género masculino o del neutro; una señora alta, huesuda, andariega, con feísima cara de rosas y leche, y un sombrero que parece una jaula de pájaros. Llámase doña Malvina, y estuvo en la capilla evangélica, ejerciendo de sacerdota protestanta, hasta que le cortaron los víveres, y se dedicó a dar lecciones… Pues espérate ahora y sabrás lo más gordo: dice mi maestra que tengo unas disposiciones terribles, y se pasma de ver que apenas me ha enseñado las cosas, ya yo me las sé. Asegura que en seis meses sabré tanto inglés como Chaskaperas o el propio Lord Mascaole. Y al paso que me enseña inglés, me hace recordar el franchute, y luego le meteremos el diente al alemán. Give me a kiss, pedazo de bruto. Parece mentira que seas tan iznorante, que no entiendas esto.