Tristana

Tristana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como el amor había encendido nuevos focos de luz en su inteligencia, llenándole de ideas el cerebro, dándole asimismo una gran sutileza de expresión para traducir al lenguaje los más hondos misterios del alma, pudo exponer a su amante aquellos recelos con frase tan delicada y tropos tan exquisitos, que decía cuanto en lo humano cabe, sin decir nada que al pudor pudiera ofender. Él la comprendía, y como en todo iban acordes, devolvíale con espiritual ternura los propios sentimientos. Con todo, no cejaba en su afán de llevarla al estudio. «¿Y si nos pesa después? —decía ella—. Temo la felicidad, pues cuando me siento dichosa, paréceme que el mal me acecha. Créete que en vez de apurar la felicidad, nos vendría bien ahora algún contratiempo, una miajita de desgracia. El amor es sacrificio, y para la abnegación y el dolor debemos estar preparados siempre. Imponme un sacrificio grande, una obligación penosa, y verás con qué gusto me lanzo a cumplirla. Suframos un poquitín, seamos buenos…».

—No, lo que es a buenos no hay quien nos gane —decía Horacio con gracejo—. Nos pasamos ya de angelicales, alma mía. Y eso de imponernos sufrimientos es música, porque bastantes trae la vida sin que nadie los busque. Yo también soy pesimista; por eso, cuando veo el bien en puerta, lo llamo y no lo dejo marcharse, no sea que después, cuando lo necesite, se empeñe en no venir el muy pícaro…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker