Zumalacárregui
Zumalacárregui Corrió luego desaforadamente, gritando como un loco: «Estoy en pecado mortal… Piedad, Señor, piedad… En mí llevo el infierno, la guerra; mis planes estratégicos son los caminos de Satanás… mi régimen de movilización de tropas, idas y venidas de demonios… ¡Piedad, Señor, piedad!…».