Zumalacárregui
Zumalacárregui Tras una pausa en que uno y otro parecían embebecidos en hondísimas meditaciones, prosiguió Fago: «Lo que pregunto a usted es si piensa Su Majestad variar de Generalísimo… terrestre.
—No creo que, por ahora, de eso se trate. Su Majestad, mientras los acontecimientos no prueben que Zumalacárregui va por mal camino, no puede retirar a éste su confianza. El Señor es hombre de gran prudencia y tacto, y toma sus resoluciones después de bien meditadas…
—¿Hay acaso en el Cuartel Real personas que hayan demostrado o demuestren aptitudes excepcionales para el gobierno de un ejército?
