Barba azul
Barba azul Había una vez un hombre muy rico que tenía varias casas en la ciudad y el campo, vajillas de oro y plata, muebles de hermosos brocados y carrozas doradas. Sin embargo, para su mala fortuna, tenía la barba azul, y eso le daba una apariencia tan fea y temible que provocaba que todas las mujeres huyeran de él.
Una de sus vecinas, una distinguida dama, tenía dos hijas muy bellas y el hombre le pidió una en matrimonio. Dejó que ella decidiera con cuál se casaría, pero ninguna quería aceptar, pues no se atrevían a casarse con un hombre que tuviera la barba azul; además, las inquietaba que él hubiera tenido varias esposas antes y que no se supiera qué había sido de ellas.
Para conocerlas mejor, Barba Azul las invitó con su madre, tres o cuatro de sus mejores amigas y algunos jóvenes a una de sus casas de campo, donde estuvieron ocho días. Allí hicieron varios paseos, salieron de caza y de pesca, organizaron fiestas, bailes y meriendas; nadie dormía y se pasaban toda la noche contando historias. Lo pasaron tan bien que a la menor de las jóvenes le pareció que el hombre no tenía la barba tan azul y que era honesto; y una vez de regreso a la ciudad, celebraron la boda.
