Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault Sea como fuere, la Princesa le prometió al instante casarse con él siempre que él obtuviera el consentimiento del Rey, su padre. El Rey, que se había enterado de que su hija estimaba mucho a Riquete el del copete, a quien conocía además por ser un príncipe muy inteligente y muy prudente, lo aceptó con sumo placer por yerno. Al día siguiente se celebró la boda, tal como lo había previsto Riquete el del copete y según las órdenes que había dado hacía mucho tiempo.