Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault Cabe preguntarse si la versión que le llegó a Perrault no estarÃa truncada y la verdadera serÃa la de los Grimm. Sin embargo, de la comparación de ambos cuentos se deduce que los Grimm siguieron a Perrault muy de cerca, solo que le añadieron un final —o se lo encontraron añadido— tomado de otra serie de temas, probablemente del tipo La cabra y los cabritillos. Todo ello lleva a Paul Delarue a la conclusión de que existió un ciclo de cuentos con final desgraciado, cuyo objetivo ya no serÃa «instruir», como querÃa el académico, sino «advertir». Este tipo de cuentos habrÃa sido escrito —piensa Delarue— «para dar miedo a los niños y ponerlos en guardia contra determinados peligros o impedirles cometer ciertas acciones: no ir solos a la orilla del rÃo, o a los bosques, o a las cosechas, no estar fuera de casa al caer la noche, no abrir la puerta a desconocidos, etc.». Lo cual quiere decir que Caperucita pertenece a otra cuerda: la de los cuentos premonitorios o de advertencia. «Niños, ojo con los lobos», viene a decir Perrault. Aunque, con su ironÃa habitual, dé hábilmente la vuelta a la moraleja, imprimiendo un segundo sentido a su advertencia.
Barba azul