Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault si tiene un buen vestido que ponerse;
que debajo del cielo no hay doncella
que no se crea bella,
y no piense a menudo todavía
que, de estar en la célebre querella
de aquellas tres beldades también ella,
ganado la manzana de oro habría[73].
El cuento de Piel de Asno, ciertamente,
no resulta creíble fácilmente,
pero mientras existan en el mundo
niños, madres y abuelas, su fecundo
recuerdo quedará siempre en la mente.