Los cuentos de mama Oca
Los cuentos de mama Oca
RASE UNA REY el más poderoso de la tierra, tan amable en la paz como terrible en la guerra. Sus vecinos le respetaban y temÃan y reinaba la mayor tranquilidad en sus Estados, cuya prosperidad nada dejaba que desear, pues con las virtudes de los ciudadanos brillaban las artes, la industria, y el comercio. Su esposa era tan cariñosa y encantadora y tantos atractivos tenÃa su ingenio, que si el rey era dichoso como soberano, más lo era como marido. TenÃan una hija, y como era muy virtuosa y linda, se consolaban de no haber tenido más hijos.
El palacio era muy vasto y magnÃfico. En todas partes habÃa cortesanos y criados. Las cuadras estaban llenas de arrogantes caballos y de bonitas jacas cubiertas de hermosos caparazones de oro y bordados; y por cierto no eran los caballos los que atraÃan las miradas de los que visitaban aquel sitio, sino un señor asno, que en el punto mejor y más vistoso de la cuadra erguÃa con arrogancia sus largas orejas. Bien merecÃa la referencia, pues tenÃa el privilegio de que lo que comÃa saliese transformado en relucientes escudos de oro, que eran recogidos todas las mañanas al desertar el asno.
