La educacion del estoico
La educacion del estoico Ha caído sobre nosotros la más profunda y mortal de las sequías de los siglos: la del conocimiento íntimo de la vacuidad de todos los esfuerzos y de la vanidad de todos los propósitos[3].
He comprendido la saciedad de la nada, la plenitud de ninguna cosa. Lo que me llevará al suicidio es un impulso como el que nos lleva a acostarnos pronto. Tengo un sueño íntimo de todas las intenciones.
Ya nada puede cambiar mi vida. Si… si… Sí, pero es algo que nunca sucede, ¿para qué suponer lo que sería si ésta fuera[4]?
