Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Somos fuerzas porque somos vidas. Cada uno de nosotros tiende hacia sà mismo una escalera hacia los demás. Si tenemos el respeto hacia nosotros mismos de creernos interesantes, […]. Toda aproximación es un conflicto. El Otro es siempre un obstáculo para quien busca, pero sólo quien nada busca es feliz, pues sólo el que no busca encuentra, teniendo en cuenta que quien nada busca ya lo tiene, y tener ya, sea lo que fuere, es ser feliz, de tal modo que no pensar es lo mejor de ser rico.
Miro para ti, dentro de mÃ, novia ficticia y ya nos alejamos antes de que existas. Mi rutina de soñar claro me da una noción nÃtida de la realidad. Quien sueña en exceso, necesita realizar sus sueños. Quien trata de dar realidad al sueño, debe dar al sueño equilibrio de realidad. Quien da al sueño equilibrio de la realidad, sufre de la realidad de soñar tanto como de la realidad de la vida y de lo irreal del sueño como al sentir la vida irreal.
Te estoy esperando, como distracción, en nuestro cuarto de dos puertas y te sueño llegando a mi sueño y en mi sueño entras hasta mà por la puerta de la derecha; si al entrar lo hicieras por la puerta de la izquierda, habrÃa ya un contraste entre mi sueño y tú. Toda la tragedia humana consiste en este pequeño ejemplo de cómo aquéllos con los que pensamos jamás son aquéllos en los que estamos pensando.