Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Soy una placa fotográfica fácilmente impresionable. Todos los detalles se me graban desproporcionalmente en el todo. Sólo me preocupo de mà mismo. El mundo exterior es para mÃ, con toda evidencia, sensación. Jamás me olvido de sentir.
En mi alma innoble y profunda registro, dÃa por dÃa, las impresiones que forman parte de la sustancia externa de mi propia conciencia de mà mismo. Lo pongo todo en palabras indolentes que desertan desde el mismo momento en que las escribo, y yerran, independientes de mÃ, por laderas y prados de imágenes, por alamedas de conceptos, por senderos de confusión. Esto de nada me sirve, pues nada me sirve de nada. Pero despequeñezco al escribir, como quien respira mejor sin que el dolor haya pasado.
Hay quien, estando distraÃdo, garabatea nombres absurdos en el papel secante de bordes bien marcados. Estas páginas son los garabatos de mi consciencia intelectual sobre mà mismo. Los trazo en esa modorra de sentirme, como gato al sol, y los releo a veces con una desvaÃda extrañeza tardÃa, como si me hubiera acordado de golpe de una cosa que tuviese muy olvidada.
Me visito con solemnidad mientras escribo. Tengo salas especiales, recordadas por otros en los resquicios de la figuración, donde me deleito analizando lo que no siento y me examino como si examinara un cuadro en la sombra.
