Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Al coronar lo más alto y yermo de los montes, tenemos una sensación de privilegio. Somos más altos en nuestra estatura, que la cima de los montes. Lo más alto de la Naturaleza, al menos sobre aquel lugar, nos queda bajo las suelas de los zapatos. Somos, por posición, los reyes del mundo visible. A nuestro alrededor todo es más bajo: la vida es una ladera que desciende, una planicie que descansa ante la altura y la cúspide que somos.
En nosotros todo es accidente y malicia y hasta la estatura que tenemos no la tenemos. No somos más altos ahà arriba de lo que indica nuestra estatura. Aquello que pisamos es lo que nos hace más altos. Y si somos altos es por lo mismo de que somos más altos.
Se respira mucho mejor cuando se es rico y se es más libre cuanto más célebre; lo propio de tener un pequeño tÃtulo aristocrático es estar como en un montÃculo. Todo es artificio, pero el artificio ni siquiera es nuestro. Subimos a él o nos elevamos hacia él o nacemos en la casa del monte.
