Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Es un humanitarismo directo, sin conclusiones ni propósitos, lo que en este momento me asalta. Sufro de ternura como si viese a un Dios. Veo a todos a través de una compasión de consciencia única: a los pobres diablos de los hombres, al pobre diablo de la humanidad. ¿Y qué es lo que hace todo esto aquí?
Todos los movimientos y propósitos de la vida, desde la simple vida de los pulmones hasta la construcción de ciudades y la delimitación de los imperios, los considero como una somnolencia, cosas como sueños o interrupciones de la consciencia, ocurridas involuntariamente en el intervalo entre una realidad y otra, entre un día y otro de lo Absoluto. Y como alguien abstractamente maternal, del mismo modo me inclino sobre los hijos malos como sobre los buenos, idénticos al ser míos en el sueño. Me enternezco con una magnanimidad sin límites.