Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Porque siempre hay algo que nos engaña, algún análisis que nos embota, la verdad, por falsa que sea, siempre nos queda más allá de la esquina. Y es esto lo que cansa más que la vida, y eso que la vida cansa, más que el conocimiento y la meditación sobre ella, que nunca dejan de cansar.
Me levanto de la silla donde, apoyado distraÃdamente contra la mesa, me he entretenido en contarme estas impresiones irregulares. Me levanto, levanto el cuerpo de sà mismo y me acerco a la ventana, a mayor altura que los tejados, desde donde puedo ver cómo la ciudad se va a dormir en una comezón lenta de silencio. La luna, grande, es de un blanco blanquÃsimo y discierne tristemente entre las distintas alturas del caserÃo. Su luz parece iluminar frÃamente todo el misterio del mundo. Parece mostrarlo todo, y todo son sombras revueltas con luz pobre, resquicios falsos, desproporcionadamente absurdos, incoherencias de lo visible. No hay brisa y asÃ, el misterio parece aún mayor. Tengo náuseas del pensamiento abstracto. Nunca escribiré una sola página que me revele o revele algo. Una nube muy tenue se echa sobre la luna, buscando un escondrijo. Ignoro como ignoran estos tejados. Me he equivocado como la naturaleza entera.
Saber ser supersticioso es una de las artes que, llevadas a su más alto grado, marcan al hombre superior.