Libro del desasosiego
Libro del desasosiego El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la falta de sensibilidad. La principal cualidad en la prática de la vida es aquélla que conduce a la acción, es decir, a la voluntad. Hay dos cosas que estorban, sin embargo, a la acción: la sensibilidad y el pensamiento analÃtico, que no es más que el pensamiento sensible. Toda acción es, por naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo externo, pero como el mundo externo está principalmente compuesto por seres humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad consiste, en esencia, en atravesarnos en el camino ajeno, y estorbar, herir o destrozar a los demás, según nuestras necesidades.
Para hacer algo es necesario no ponerse tan fácilmente en el lugar de la personalidad ajena, ni en sus dolores ni en sus alegrÃas. Quien simpatiza, no actúa. El hombre de acción considera el mundo exterior compuesto en exclusiva de materia inerte —o inerte en sà misma, como una piedra sobre la que se pasa o se patea fuera del camino, o inerte como un ser humano que, al no poder colocarlo de nuestro lado, tanto nos da que sea hombre o piedra, apartándolo o pasándole por encima, igual que a la piedra.
