Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Trazan mejor su vida entre la gente; administran con más habilidad su inteligencia. Tengo todas las cualidades para influir, menos el arte de conseguirlo, o la voluntad de desearlo.
Si un dÃa quisiese a alguien, no serÃa correspondido.
Basta que quiera algo para que ese algo muera. Mi destino, en cambio, no tiene la fuerza de ser mortal para algo. Tiene, sÃ, la fragilidad de ser mortal en las cosas que me afectan.
Necesitar el dominio sobre los demás es necesitar de los demás. El jefe es un subalterno.
Reforzar la personalidad sin incluir en ella lo ajeno —ni exigiendo a los demás, ni mandándolos, sino siendo otros cuando los otros son necesarios.
Reducir las necesidades al mÃnimo, para no depender en nada de los demás.
Es cierto que en términos absolutos esta vida es imposible. Pero no es imposible relativamente.
