Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Dos, tres dÃas de semejanza de principio de amor…
Todo esto vale para el esteta por las sensaciones que le causa. Avanzar serÃa entrar en el territorio donde comienzan los celos, el sufrimiento y la excitación. En este recibidor de la emoción está toda la suavidad del amor sin su profundidad —un gozo leve, por tanto, aroma vago de deseos, si con eso se pierde la grandeza que hay en la tragedia del amor, piénsese que para el esteta, las tragedias son cosas interesantes de observar, aunque incómodas de sufrir—. El propio cultivo de la imaginación es perjudicado por la vida. Reina quien no se somete a la vulgaridad.
Al final, esto me contentarÃa, si consiguiera persuadirme de que esta teorÃa no es lo que es, un complejo barullo que hago llegar a los oÃdos de mi inteligencia, para que ella no perciba que, en el fondo, no existe sino mi timidez, mi incompetencia para la vida.
… y un profundo y tedioso desdén hacia quienes trabajan por la humanidad, por todos cuantos se baten por la patria y dan su vida para que continúe la civilización…
… un desdén lleno de hastÃo hacia ellos, que desconocen que la única realidad de cada cual es su propia alma y el resto —el mundo exterior y los demás— una pesadilla antiestética, como resultado en los sueños de una indigestión espiritual.