Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Delgadas, tus manos se alzan sobre quienes son secuestrados por la vida. Largos corredores y las buhardillas, ventanas cerradas siempre abiertas, el frÃo sobre el suelo como las tumbas, la nostalgia de amar como un viaje por hacer a tierras incompletas… Nombres de antiguas reinas… Vidrieras donde se pintaron condes fuertes… La luz matutina vagamente diluida, como un incienso frÃo por el aire de la iglesia concentrado en lo oscuro del suelo impenetrable… Las manos secas una contra la otra.
Los escrúpulos del monje que encuentra en el viejÃsimo libro, en los guarismos absurdos, enseñanzas mágicas, y en las estampas decorativas los pasos de la Iniciación.
Playa al sol y la fiebre en mÃ… El mar que luce mi angustia en la garganta… Las velas a lo lejos y cómo avanzan en mi fiebre… En la fiebre las escaleras de la playa… Calor en la brisa fresca, transmarina, mare vorax, minax, mare tenebrosum —la noche oscura allá lejos para los argonautas y mi cabeza ardiendo en las carabelas primitivas…
Todo es de los demás, salvo la desazón de no tenerlo.