Poemas
Poemas Como la flor no puede ocultar su color,
Ni el río ocultar que corre,
Ni el árbol ocultar que da fruto.
Helos que van ya lejos como en la diligencia
Y yo sin querer me apeno
Como un dolor en el cuerpo.
¿Quién sabe quién los leerá?
¿Quién sabe a que manos irán?
Flor, me tomó mi destino para los ojos.
Árbol, me arrancaron los frutos para las bocas.
Río, el destino de mi agua era no quedar en mí.
Me someto y me siento casi alegre,
Casi alegre como quien se cansa de estar triste.
¡Alejaos, alejaos de mí!
Pasa el árbol y se queda disperso por la Naturaleza.
Se marchita la flor y su polvo dura siempre.
Corre el río y entra en el mar y su agua es siempre la que fue suya.
Paso y quedo, como el Universo.
XLIX
ME METO y cierro la ventana.