Poemas
Poemas 10-7-1930
EL PASTOR AMOROSO perdió el báculo,
Y las ovejas se perdieron por la cuesta,
Y, de tanto pensar, ni tocó la flauta que trajo para tocar.
Nadie se le apareció o desapareció, nunca más encontró el báculo,
Otros, maldiciéndolo, le recogieron las ovejas.
Nadie lo había amado, al final.
Cuando se levantó de la cuesta y de la falsa verdad, lo vio todo:
Los grandes valles llenos de los mismos verdes de siempre,
Las grandes montañas alo lejos, más reales que cualquier sentimiento,
La realidad toda, con el cielo y el aire y los campos tan presentes,
(Y nuevamente el aire, que le faltara tanto tiempo, le entró fresco
en los pulmones)
Y sintió que de nuevo el aire le abría, pero con dolor, una libertaden el pecho.