La Misión de la Robot Salvaje
La Misión de la Robot Salvaje —¡La marea ya se está acercando! ¡Lo vi con mis propios ojos! ¡Está en el horizonte y no se detiene!
Las palabras de Gale desatan un nuevo caos. El murmullo de pánico se convierte en un clamor, y los animales comienzan a intercambiar opiniones cada vez más radicales. Algunos sugieren huir de inmediato, mientras otros insisten en que la amenaza nunca llegará hasta sus hogares. El zorro Fink, siempre incrédulo, da un paso adelante y grita:
—¿Por qué deberÃa preocuparme? ¡Yo no vivo en el agua!
Swooper le responde, su tono profundo y calmado lleno de advertencia.
—Porque el aire, la tierra y el agua están conectados. Si el océano se enferma, todos sufriremos.
Roz se da cuenta de que, si no actúa pronto, el caos podrÃa consumir a todos. Inspirando profundamente, busca una solución desesperada y levanta la voz sobre el estruendo de la discusión.
—Escuchen —dice—. Vamos a migrar hacia el interior de la isla, lejos de la costa. Allà podremos esperar, observar y ver si la marea se detiene antes de alcanzarnos.