La Misión de la Robot Salvaje
La Misión de la Robot Salvaje Roz se infiltró en la enorme estación minera con una misión clara, y aunque sabía que su tamaño y fuerza no podían competir con la maquinaria masiva, su determinación la mantenía avanzando. Al llegar a la cima de la estructura, se encontró con el supervisor humano de la estación, Akiko Fuji. Al verla, Akiko mostró una mezcla de sorpresa y desprecio, una expresión fría que reflejaba su falta de empatía.
—No hay nada aquí que tú o tu isla puedan hacer para detenernos —dijo Akiko, su voz cargada de indiferencia.
Roz, decidida a proteger su hogar, mantuvo su postura tranquila pero firme.
—Las criaturas del océano, mi familia y mis amigos en la isla… están muriendo por lo que ustedes llaman "desarrollo" —respondió Roz, su voz mecánica resonando en la sala—. No puedo quedarme sin hacer nada mientras el veneno destruye nuestro mundo.
