La Misión de la Robot Salvaje
La Misión de la Robot Salvaje La historia de The Wild Robot Protects comienza en el cielo, con una bandada de gansos surcando los vientos del norte en formación de V perfecta. Después de meses de invierno en el sur, el joven ganso Brightbill lidera la bandada, con sus ojos atentos al horizonte, escaneando el paisaje en busca de cualquier peligro. Bajo sus alas, el vasto océano cede lentamente su lugar a las islas familiares, el hogar que ansía ver. Brightbill acelera, guiado no solo por su instinto, sino por un deseo inquebrantable de reencontrarse con su madre adoptiva, Roz, la “robot salvaje”.
La bandada desciende, y las alas de Brightbill se despliegan en un elegante aterrizaje en el estanque de la isla. No puede esperar un segundo más y se dirige directamente hacia el claro donde sabe que Roz lo estará esperando. El bosque se abre paso y, al llegar, lanza un fuerte “¡Honk!” que resuena en el lugar. Un murmullo de vida brota de la tierra mientras Roz emerge, sus sensores captan el sonido familiar y su cuerpo mecánico se activa. Entre helechos y troncos viejos, ahí está ella, inmóvil al principio, pero luego extiende sus brazos metálicos, lista para recibir a Brightbill.
—¡Te extrañé tanto, mamá! —dice Brightbill mientras se posa en el hombro de Roz, su lugar seguro desde que era un simple pichón.