La Misión de la Robot Salvaje
La Misión de la Robot Salvaje —Estoy bien —responde, su tono sereno pero distante—. Pero creo… que algo se aproxima.
Brightbill ladea la cabeza, intentando entender el motivo de su preocupación, pero antes de que pueda hacer otra pregunta, el cielo se ve interrumpido por un graznido. Una figura se acerca velozmente desde el horizonte, una gaviota que desciende en picada hacia ellos. Es Gale, quien aterriza torpemente y, entre jadeos, exclama:
—¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡La marea venenosa viene!
Los animales enmudecen de golpe. La gaviota rara vez se aventura tan lejos de la costa, y su presencia aquà solo puede significar una cosa: una amenaza desconocida se avecina. Gale, con plumas desordenadas y la respiración agitada, repite su mensaje con desesperación.
—Roz, tienes que ayudarme... ¡La marea venenosa está destruyendo todo! —grita, sus ojos oscuros reflejando una desesperación que nunca antes habÃan visto.