Robot Salvaje
Robot Salvaje Roz fue desactivada y transportada fuera de la isla en un buque silencioso, mientras la vida salvaje que había llegado a amar se desvanecía a la distancia. Desde la pequeña ventana de la nave, pudo ver a Brightbill volando alto, libre, sus alas batiendo con fuerza en el aire. Aunque su programación no estaba diseñada para experimentar emociones humanas, Roz sentía algo nuevo y profundo: una mezcla de orgullo y dolor. Orgullo porque Brightbill se había convertido en un líder entre los suyos, y dolor porque ahora debía separarse de él.
La isla que alguna vez fue su hogar se alejaba, pero en su memoria, cada detalle seguía vivo. Las risas de los animales, el sonido del viento entre los árboles, los días soleados y las noches estrelladas... Roz había aprendido lo que significaba la familia, el sacrificio y el amor, cosas que ninguna máquina fue creada para comprender. Y sin embargo, en ese rincón salvaje del mundo, había encontrado su propósito.
Mientras el buque volaba hacia un destino desconocido, Roz sabía que este no era el final. Aún había un camino por recorrer. Sabía que, de alguna manera, buscaría una forma de volver. Volver a Brightbill. Volver a la isla. Volver al hogar que había construido. Porque aunque fuera una máquina, Roz había cambiado más allá de lo que sus creadores hubieran imaginado.