Dialogos III
Dialogos III —CertÃsimo es lo que dices —afirmaron a la par Simmias y Cebes.
EQUÉCRATES. —¡Por Zeus, Fedón, que razonablemente! Me parece, en efecto, que él lo expuso todo claramente, incluso para quien tuviera escaso entendimiento.
FEDÓN. —Desde luego que sÃ, Equécrates, y asà pareció a todos los presentes.
EQU. —Y también a nosotros los ausentes que ahora lo escuchamos. Conque, ¿qué fue lo que se dijo después de eso?
FED. —Según yo creo, después que se hubo concedido eso, y se reconocÃa que cada una de las ideas era algo[101] y que las otras cosas btenÃan sus calificativos por participar de ellas, preguntó, tras lo anterior, esto:
—Si dices que eso es asÃ, cuando afirmas que Simmias es mayor que Sócrates y menor que Fedón, ¿dices entonces que existen en Simmias las dos cosas: la grandeza y la pequeñez?
—SÃ.