Dialogos III
Dialogos III »Hay muchas, grandes y variadas corrientes, pero entre esas muchas destacan cuatro corrientes, de las que aquella con un curso mayor y más extenso que fluye en cÃrculo es el llamado Océano[120]. Enfrente de él y en sentido opuesto fluye el Aqueronte, que discurre a través de otras y desérticas regiones y, discurriendo bajo tierra, llega 113ahasta la laguna AquerusÃade, adonde van a parar la mayorÃa de las almas de los difuntos, para permanecer allà durante ciertos tiempos predeterminados, las unas en estancias más largas, y las otras menos, y de allà son enviadas de nuevo a las generaciones de los seres vivos. Un tercer rÃo sale de en medio de éstos, y cerca de su nacimiento desemboca en un terreno amplio que está ardiendo con fuego abundante, y forma una laguna mayor que nuestro mar, hirviente de agua y barro. Desde allà avanza turbulento y cenagoso, y dando vueltas a la btierra llega a otros lugares y a los confines del lago AquerusÃade, sin mezclarse con el agua de éste. Y enroscándose varias veces a la tierra desemboca en la parte de más abajo del Tártaro. Éste es el rÃo que denominan Piriflegetonte[121], cuyos torrentes de lava arrojan fragmentos al brotar en cualquier lugar de la tierra. Y, a su vez, de enfrente de éste surge el cuarto rÃo, que primero va por un lugar terrible y salvaje, según se dice, y que tiene todo él un color como el del lapislázuli; es el que llaman Estigio, y Estigia llaman a la laguna que forma el rÃo al cdesembocar allÃ. Tras haber afluido en ella y haber cobrado tremendas energÃas en el agua, se sumerge bajo tierra y avanza dando vueltas en un sentido opuesto al Piriflegetonte hasta penetrar en la laguna AquerusÃade por el lado contrario. Tampoco su agua se mezcla con ninguna, sino que avanza serpenteando y desemboca en el Tártaro enfrente del Piriflegetonte. El nombre de este rÃo es, según cuentan los poetas, Cocito[122].