Dialogos III
Dialogos III Pero la doctrina del amor descrita en el Banquete se refiere más al amor homosexual que al amor heterosexual, lo que está en consonancia con la época y lugar en que vive su autor. Los griegos consideraban las relaciones homosexuales compatibles con las heterosexuales y concurrentes con el matrimonio. Ello se debÃa, en gran parte, a la separación de los sexos, ya que, para un ateniense del s. VI a. C. en adelante, mantener relaciones amorosas con una chica era muy difÃcil y a veces peligroso[26]. Por otro lado, toda relación entre una persona adulta y un joven adolescente tenÃa una dimensión educacional que no existÃa en la relación hombre-mujer. El joven veÃa en el adulto un modelo a imitar y este carácter pedagógico es, precisamente, una de las notas más especÃficas de la pederastia griega que no se encuentra en otras comunidades[27]. La respuesta homosexual de un hombre al estÃmulo visual de un joven bello le pareció a Platón una excelente base sobre la que levantar una relación maestro-discÃpulo y era, a la vez, la experiencia más conocida por la mayorÃa de las personas para las que escribió la obra.