Dialogos VII
Dialogos VII SÓCRATES, CLITOFONTE[1]
SÓCRATES. — Refiriéndose a Clitofonte, el hijo de Aristónimo, [406] alguien nos contaba recientemente que, hablando con Lisias, censuraba sus charlas con Sócrates y ponderaba, en cambio, exageradamente su trato con TrasÃmaco[2].
CLITOFONTE. — Ese alguien, Sócrates, no te contó correctamente mi conversación con Lisias respecto a ti. Porque, en efecto, en unas cosas yo no te elogiaba, pero en otras sÃ. Pero, puesto que, evidentemente, estás enojado conmigo, aunque haces ver que no te preocupa en absoluto, me gustarÃa repetirte yo mismo mis palabras, ya que estamos solos, para que te sientas menos inclinado a creer que estoy mal dispuesto contra ti. Ahora mismo, tal vez no estás bien informado, de modo que te muestras más irritado contra mà de lo que serÃa justo. Por ello, si me das permiso para hablar, con mucho gusto yo me lo tomarÃa, porque estoy dispuesto a explicarme.
[407] SÓC. — Ciertamente serÃa vergonzoso que, estando tú dispuesto a servirme, no lo permitiera. Es evidente que, sabiendo en qué soy mejor y en qué peor, cultivaré con empeño y perseguiré lo primero y esquivaré, en cambio, con todas mis fuerzas lo último.
