Dialogos VII
Dialogos VII PLATÓN DESEA BUENA SUERTE A DIONISIO
He oÃdo decÃr a Arquedemo[1] que piensas que no sólo yo debo mantener silencio respecto a ti, sino que también mis amigos deben abstenerse de hacer o decir cualquier cosa desagradable que te afecte. Únicamente exceptúas a [c] Dión. Y precisamente esta expresión «Dión esté exceptuado» demuestra que yo no tengo ninguna influencia sobre mis amigos, porque si la tuviera, tanto sobre los otros como sobre ti y sobre Dión, afirmo que irÃan las cosas mejor para todos nosotros y para el resto de los griegos. En realidad, mi fuerza consiste en adecuarme totalmente a mi doctrina. Y digo esto porque Cratistolo y PolÃxeno[2] no te han contado nada sensato; de uno de ellos se afirma que habÃa oÃdo en los Juegos OlÃmpicos[3] a muchos de los [d] mÃos hablando mal de ti. A lo mejor tiene el oÃdo más fino que yo, porque yo, desde luego, no lo he oÃdo. Lo que debes hacer en lo sucesivo, en mi opinión, cuando alguien te diga algo parecido sobre alguno de nosotros, es escribirme una carta y preguntarme a mÃ, que yo te diré la verdad sin miedo ni falsas vergüenzas.
